Puertas abiertas
mariposas en vuelo
buscan noticias.

lunes, 29 de junio de 2009

Verba volant, scripta manent


A Belit-Seri

Quiero seducir al indócil pasado, atrapar los contornos inciertos que el tiempo se empeña en desbaratar. Quiero ser sugestiva memoria y provocarte con las imágenes que trazamos juntos, hacer vivir aquellos relatos que nos hicieron protagonistas de nuestra propia imaginación. Desde entonces me han vencido muchas primaveras, y he visto pasar incontables caravanas sin que ninguna de ellas devolviera ternuras a mi soledad. Tampoco los oráculos fueron generosos conmigo, a pesar de todo lo que les sacrifiqué. ¡Qué lejos quedan los días apacibles en la casa del padre, las sombras amigas de los sicómoros, el loto en el estanque del jardín! ¡Qué esquivas se han hecho las promesas y qué distantes los dioses! ...

De esto no debemos echarle la culpa al Destino con su carácter impasible, ni a lo voluble del recuerdo. No es el azul en los ojos de Axus lo que hace inalcanzable tu nombre, sino la geografia abrupta de nuestros comportamientos, mi empeño en detenerme en lo oculto, y a ese capricho tuyo de hacer un camino migratorio y sin orillas. Quizás por eso tus palabras llegan con el eco desolado de las historias inacabadas, con la carencia de quien se marchó con sólo la nostalgia como equipaje. Son palabras huérfanas con las raíces perdidas en leyendas. pero yo tengo tus versos, aquellos escritos en el bosque donde bailábamos desnudos en un circulo de árboles silenciosos. Desde entonces los guardo porque "todo lo que está escrito queda, son las palabras las que desaparecen".

UXA


jueves, 18 de junio de 2009

Tengo noticias de Uxa



¡Qué felíz soy en los bosques
donde cada árbol
es una voz tuya!
Beethoven
*****

Creo que recordarás a Uxa, amiga del escriba al que llamaban El Cazador de Sueños. Dicen los que la han visto que sus pasos ya no dejan huellas en las sombras de los sicómoros; que su mirada ha perdido lo íntimo que cobijaba sus nostalgias que la hacía ser la elegida del Faraón.

No me extraña, también a ella le llegaron las palabras de cierto caballero jázaro, que persigue visiones de fantasías inútiles queriendo encontrar una imagen con la que engañar la Verdad. ¡Ay Belit-Seri, tu corazón es voluble e inconstante en sus preferencias! ¿Ya no recuerdas tus promesas a aquella princesa de la Casa de la Vida? ¡Cuántas veces habéis recorrido juntos las orillas de las Aguas Sagradas, cuántas veces habéis visto florecer el loto en la humedad que deja el Nilo! ¿Cómo es que ahora buscas forzar el Destino y te miras en los ojos de otra mujer? No es en Camelot donde vas a encontrar el conocimiento, ni tampoco será ahí donde te revelarán el nombre de la que ahora buscas. ¡De poco te han servido las consultas al Oráculo, ni las ofrendas en el templo de Ra!

Yo sí he tenido noticias de Uxa. Ella ya no confia en lo Eterno de la palabra escrita, ni en los dioses caprichosos y egoístas en los que el Escriba parecía tener fe. Ahora camina en otra dimensión y ha llegado a unos pueblos que viven en contacto con la naturaleza, en una tierra fértil de bosques y colinas verdes. Es un pueblo que cree en la Verdad. El árbol lo consideran sagrado y fuente de sabiduría, dador de la esencia necesaria para subsistir. Entre ellos Uxa ha aprendido a amar y a confiar en los árboles. Se sabe protegida por la gente –alta y de ojos grises- de esa tierra, y son sus árboles los que han hecho que la nostalgia que sentía por el Cazador de Sueños sea ahora memoria, recuerdo, incluso leyenda cuyos versos canta Tabiesín, un bardo galés,

"Cuando surgió la vida
mi creador me dio forma
con la savia de los árbolesy el sabroso jugo de los frutos ... "

martes, 9 de junio de 2009

Confesión

foto:wikipedia
"Para alcanzar la plenitud
hay que abrirle el corazón"
(Lema egipcio)


Confieso al poeta: "mi voluntad es frágil y se deja influir por las nostalgias". Estas sobrias palabras me han sumergido en un remolino de dudas, arrastrando los sueños de mis pupilas heridas, ciegas a una posible realidad. El pasado se ha convertido ya en piedra: historias y personajes que sucumben en el olvido, que no podrán arrebatarme el tiempo y lo amplio del deseo. Son parte del equipaje que llevo hacia esa linea desorientada trazada en el infinito.
Definitivamente debo partir. Antes de que se abra el loto habré dejado atrás las sombras de los sicómoros, las tierras inundadas del Sur. Me alejaré de lo irracional del desencanto, y llevaré un mundo de caricias y versos para el Buscador de Sueños, al que entregaré mis palabras y "todas las melodías que susurran los árboles que guardan mi vida"
¡Ay Belit-Seri, Señor de la Escritura, todo lo hago por ti! Ya sé que no puedo perder lo que nunca he poseído, pero yo, que ignoro el miedo, quedo atrapada en el vértigo de la distancia hasta los nuevos capítulos de nuestra historia. Sólo tengo que abrirle el corazón, y cada uno de los latidos me acercará más a la eternidad anunciada. ¿Habré llegado ya al arco iris prometido?
Uxa

miércoles, 20 de mayo de 2009

Amor vincit omnia


Petra

El cielo gobierna los acontecimientos del mundo sin ser visto; esta acción oculta del cielo es lo que se llama destino
(Confucio)

No menciones a los dioses, Belit-Seri; hace ya tiempo que dejé de percibir lo sugestivo e incitador de un lenguaje que agoniza en el silencio de la Verdad. Ya he desistido de ritos y ofrendas, he roto con las tradiciones impuestas en el Libro Sagrado de la Vida, pero sigo siendo fiel a los sueños y al sortilegio de las imágenes y palabras. Vuelvo a sentirte cerca, ahora que me has hecho comprender que la falta de noticias no siempre anuncia la cercanía del olvido. Sí, Belit-Seri, hay tantas conjugaciones de ternura en tus letras que han convertido el silencio en una poesía vulnerable de seducción. Eres el favorito de los dioses, pero nada de esto te librará de seguir siendo el guerrero que combate entre lo irracional del corazón y el deber de ser fiel a su rey. Escribes sobre triunfos y lugares conquistados, pero la victoria no está decidida aún y hay quien piensa que tendrán que librarse todavía varias batallas para ejercer el control en Kush y Canaán.

Belit-Seri, no eres tú sólo el que caminas, yo también siento que esta búsqueda inquieta de nombres y circunstancias me aleja cada vez más de ti. Mientras llegas al Eufrates, yo debo encontrar el Árbol del incienso que, como sabes, necesito como remedio de curación. Por fin hoy he llegado a un nuevo lugar de encuentro de caravanas y viajeros. ¿Has oído hablar de la ciudad rosa? Es un lugar dificil de acceder. En un paisaje abrupto y al mismo tiempo maravilloso, entre valles angostos y montañas erosionadas por el agua, descubro esta ciudad de piedra. Sus casas y templos, excavados en la roca, desprenden una luz tornasolada que sorprende a los viajeros por su intensidad. Este lugar es un centro importante en la ruta de las caravanas y esto se aprecia en las calles. Hay un trasiego de mercaderes ofreciendo sus mercancías, especias, seda, marfil, perfumes y, por supuesto, incienso.
Me quedaré unos días más aquí. Es interesante observar a esta gente, los nabateos. Dedicados a la agricultura y con una sensibilidad especial para el arte, son conocidos por sus habilidades en la distribución del agua y también por su sistema de escritura. He recorrido la ciudad y me sorprende la arquitectura de sus viviendas. He visitado los templos, entre ellos el Qasr al Bint –consagrado al dios supremo Dushara– y Al Khazneh. Como te decía, hace tiempo que he dejado de oír el lenguaje de los dioses, pero aquí ante la grandeza de estos templos y del trabajo de los hombres, puedo sentir el amor que el pueblo siente hacia ellos, un amor que les hace vencer todas las dificultades de una arquitectura avanzada a su tiempo. Quizás se lo han hecho saber los dioses, quizás fuera eso su destino.
Uxa

Desde Kedem, cerca de Biblos



Amanece. Sirio y Orión se han ausentado empujados por los dedos rosado de la Aurora. Me dispongo a trazar sobre este papiro, la respuesta a tus últimas noticias.

"Tus palabras no me han traído descanso ni alegría" –me dices. Así como el alma de la diosa del cielo es un millón de estrellas, la mía es una vasija llena de jeroglíficos que trato de descifrar. Tú sabes que la pluma de Maat nos pesará en la balanza ante el tribunal divino. Estoy tratando de aligerar mi corazón para ser reconocido como justo y tener acceso a la inmortalidad. Isefet, el pájaro del mal, es el culpable de este desorden en mi vida.

Sí, nuestro Faraón, desde ahora Señor de las Dos Tierras, tardará en regresar. Ya hemos recuperado Abu. Entrado triunfantes en la ciudad sagrada de Lunu. Así mismo, ha caído en nuestro poder Tyaru, la fortaleza mayor del Camino de Horus. Estarán seguras así las comunicaciones de Egipto y el Creciente Fértil. Con el fin de disuadir a los aliados de los hicsos, el Faraón, nos ha ordenado emprender acciones guerreras contra los reinos de Canaán y Kush. Tal vez lleguemos al Éufrates.

Guiado por Tot, "Fuente cegada para el hablador, que mana para el que sabe callar", uno se siente capaz de redactar las batallas del Faraón. He tenido el honor de recibir, por mis escritos sobre el valor de nuestros guerrero, Tres Moscas de Oro, que guardo como distintivo real. Esta condecoración me permitirá acceder a la ciudad-templo de Ipet Sut, que Ahmosis, desea enriquecerlo de tal manera que, sin duda alguna, hará olvidar al sacerdocio de Ra, en Lunu.

En tu visita a la Escuela de Escribas en Mut, no es posible descubrir mi nombre. Mis antepasados eran hicsos, de la familia de Sakar-har. Cuando el Maestro descubrió mi origen, ordenó borrar mi nombre. Antes de salir, conseguí llevar conmigo un escarabeo con mi nombre de Escriba de Honor, junto al nombre de Apofis. Fue mi salvoconducto para llegar a Tebas y pedir ayuda a los escribas-sacerdotes de Amón, dios principal. Seqenena-Toa, me nombró Escriba Público a su servicio, y cobrador de impuestos. Por todos estos favores me debo entregarme a su mandato.

Sí, Uxa, el nombre es uno de los elementos primordiales del hombre –me dices. Tu sabes que dar el nombre para un egipcio, es un acto muy importante. El mío me fue dado por mi madre, no por un sacerdote. Solo puedo darlo a conocer, si consigo dotarlo de tal energía, que mi naturaleza sea considerada ejemplar entre los iniciados en los misterios de Isis.

Shai, Señor del Destino, te hará saber mi nombre, esa palabra que, te anticipo, es un nudo mágico, quien la pronuncie anudará lo más disperso, lo más lejano, lo más deseado. Solo la maga Isis podrá deshacerlo.
Belit-Seri

martes, 28 de abril de 2009

En manos del destino

Foto:Wikipedia



"Lo que el destino escribe, escrito está. Ni toda tu piedad ni toda tu astucia conseguirían tachar una sola linea; todas tus lágrimas no lograrían borrar una sola palabra"
KAYYAM.

En estos días se respira un aire de reformas. Los templos rebosan de ofrendas en agradecimiento por la victoria: está confirmado que la huida de los hicsos ha sido completa. Todavía seguimos esperando el regreso del Faraón y su ejercito, aunque parece ser que su ausencia va a durar algún tiempo: se habla de proseguir la marcha hacia la isla Sai, más al sur. ¡Hay tantos rumores! … Todos estamos agradecidos a Ahmosis, al que sentimos más cerca - no tan distante y absoluto - convertido en el héroe. He visto a Nefertiri, acompañada de la que también es su suegra, cuando hacía el recorrido hacia el templo. Pronto se hará visible su nueva maternidad. ¡Qué Isis la proteja!

Tus palabras no me han traído descanso ni alegria, son palabras de un soldado endurecido por la vida que lleva. Esperaba más. Mi corazón está aún arropado por las sombras de la incertidumbre y mis ojos han robado humedad al Nilo. Ya sé que pasaste el Eúfrates, ese río extraño que va aguas abajo yendo aguas arriba, y que has estado en Tiro. Te diré que sobre Fenicia cuentan muchas historias, y sobre ellos, los fenicios, que son los recaderos del mundo por lo que llevan y traen de mercancias. Pero de Tiro, sí, esa ciudad que visitaste, dicen que todo gira alrededor de su dios Melkart. Un dios sangriento y temible cuando exige sacrificios humanos y prostitución. Los Pilares que tú has visto en el templo habrán sido testigos de muchas muertes. Yo prefiero mi ciudad y mi vida. Han ofrecido un puesto a mi padre para mí en la corte: Supervisora del Guardarropa. Estoy orgullosa. Sobre todo ante los que dicen que instruir a una mujer es como plantar en un terreno arenoso de superficie dura. Como ves, el conocimiento de la escritura es un privilegio que tú también conoces. Tu maestría en ella te hace tan poderoso como nuestro rey: los escribas son el lazo esencial entre el soberano y los súbditos. Esto me hace pensar a qué poderosa casta pertenecerás tú …

Mientras tanto tengo que terminar el camino que me tracé. Me siento cansada, Belit-Seri, y decepcionada. Esperaba mucho más de tí, y mis investigaciones no han tenido – hasta ahora – los buenos resultados que esperaba. De mi visita a la Escuela de Escribas en Mut no he conseguido ninguna información. La escriba Idut no puede ayudarme, tu nombre no figura en el libro de Los que recibieron el Cálamo, y, excepto que ahora sé más de papiros, resina de pino, tinta de goma, tinteros y estuches, de tu persona no existe ninguna luz. El nombre es uno de los elementos primordiales del hombre. Es un elemento mágico, y yo, al igual que Isis ansiaba conocer el nombre secreto de Ra, también quisiera conocer el tuyo. Está visto que no tengo la argucia de la diosa para conseguir que me lo reveles. Ella era una mujer de poderosa palabra, don con el que yo no cuento. ¡Qué Seshat y Thot me protejan!

Ishhara aún tiene mi promesa de encontrarlo. ¿Hasta cuándo voy a terner que buscar? ¡Sólo Shai lo sabe! …

Uxa

Desde el Éufrates



foto: Wikipedia

¡ Que las alfombras de juncos del cielo sean colocadas en tu camino en dirección a la estrella del Alba! Es cierto, hemos vencido a los enemigos establecidos en la Tierra Alta de nuestro Egipto desde hace ya más de cuatro generaciones. Avaris ha caído. Estamos a las orillas del Eúfrates corriendo tras los hicsos, que se encuentra ya fuera de nuestras fronteras.

Cuando pasamos por el Líbano era tanta la vegetación, que impedía la marcha de nuestros carros de combate. Aquí el agua cae del cielo, no como allí, que el Nilo cae de las colinas. Sus aguas son frías. Nekhob -mi conductor de carro- y yo dejamos que se caliente el agua al sol en los cuencos antes de beberla. El carro que compró mi padre es fuerte y rápido. Nekhob lo conduce extraordinariamente mientras me protege con el escudo. Hemos abatido muchos enemigos. Han caído como jabalís.

Debo decirte que me acordé de ti. Fue cuando nos acercamos a ver el Templo de Menkart, en Tiro de Fenicia. Vi dos pilares: uno de oro macizo y el otro de esmeraldas, que brillaban por la noche. Esos pilares son como tú; alzados entre el mundo de los hombres y el mundo de los dioses, cordones umbilicales del espíritu entre el Cielo y la Tierra.

Estamos acampados a las orillas del río para reponer al ejército de alimentos y fuerzas. En Avaris murió mucho ganado, muchos bueyes. A las hembras las tiramos al río, a los machos los enterramos con los cuernos fuera como señal, para que sean recogidos por la baris de la isla de Prosopítide.

Nerhob y yo estamos comiendo ajos para reponer fuerzas y espantar enfermedades. También hemos comido ratones cebados con frutos secos y pasas, erizos de tierra, hígado de hipopótamo, tuétano de sus huesos, y carne de cocodrilo. Para beber: heneket, espesa y oscura.

Las mujeres de estos países se juntan sus labios para amarse. Yo solo junto la nariz para, como tu sabes, intercambiar el aire respirado y tomar parte de la esencia del otro. Ayer noche fui con una mujer egipcia, llegada a estas tierras de niña. Era hermosa, su cara estaba tersa por haber dormido bajo una máscara de albaricoque. Mejillas anaranjadas, ojos con líneas negras y pestañas postizas, labios y pezones de rojo. Sus cabellos untados de escamas de tortuga y grasa de hipopótamo espantaban el mal de amores.

Debo terminar, el mensajero está recogiendo los papiros.Tienes razón en lo que me dices. Pero como tu sabes, los dioses tienen Nombre Secreto para evitar que otras divinidades conozcan su verdadera identidad y acaben con sus poderes. Pues de la misma manera oculto el mío. Mi nombre es la PALABRA que me dió la existencia. Espero que Ahmose, "Ha nacido la Luna", y su esposa Nefertiri, así como su madre Anhotep, se encuentren disfrutando de la Vida. Para ti, que ames y existas igual que RA:

Belit-Seri