Puertas abiertas
mariposas en vuelo
buscan noticias.

domingo, 30 de octubre de 2011

Las letras como único vínculo


¿quién usurpa mi memoria y mis raíces?
¿quién decide sin apelación mi destino?
¿quién registróme en el obituario
si todavía aletea en el aire
el resuello de mis antepasados?.
(Lamento Morisco - Mohamed Chakor)



Las letras son el único vínculo que me une a ti y a nuestras raíces, pero hace tiempo que tus palabras están ausentes. Con frecuencia me asaltan las imágenes que fueron protagonistas de nuestras historias y divago por todos los paisajes que nos hemos escrito. Es un recorrido lleno de zozobra a través de los mitos y rebeldías que cruzaron nuestras vida, como un juego definitivo que aporta pruebas y reconocimientos. Con ésto hemos ejercitado la palabra; un ritual que nos dió armonía y belleza, pero también nos ha hecho vulnerables.

Existe una teoría que dice que la memoria es el modo de afrontar los problemas del tiempo. Lo que conocemos del pasado puede tener repercusiones en el presente y condiciona el mañana. De esta manera influye en nuestra manera de hacer frente al futuro, sabíendo lo que dejamos atrás. El tiempo nos hace sentir en tránsito, y la memoria nos compromete; ambos establecen las reglas. En la Casa del Escriba aprendiste a escribir tu nombre en páginas de barro y fuiste elegido por los dioses, para ser portador de la palabra a las siguientes generaciones. Por eso extraño tu silencio, la falta de noticias convierte nuestro presente en un árido camino, que usurpa la memoria y las raices y deja un paisaje desolador.

¿Es esto vedad, Belit? Quizás es lo que ha decidido nuestro destino.
Uxa



sábado, 24 de septiembre de 2011

¿Cómo seguir adelante?





imagen:wikipedia



“La vida toda no es nada más que preguntas convertidas en formas,
que llevan en sí el germen de las respuestas… y de respuestas preñadas de preguntas.
Aquel que vea otra cosa es un loco”.
GUSTAV MEYRINK. El Golem.



No se tienen noticias de Uxa. Pasa el tiempo y su recuerdo se convierte en una cierta nostalgia y pierde vivacidad. Las sombras silentes del olvido merodean en las últimas letras del Escriba. Está inquieto. Desde su destierro escribe sobre unos sueños que parecían imposibles, pero que aún le hacen llegar una corriente de vida, de imágenes renovadas. Belit-Seri rememora su felicidad perdida cuando dejó las tierras fecundas de Egipto. Los recuerdos son un lenguaje único que rellena los espacios vacios, un regalo. Sin embargo, hay lamento en sus palabras y confusión. Cree que los dioses son contrarios a su destino. La ausencia de noticias de Uxa lo considera una derrota y no confia en su capacidad de amar.

Belit lamenta no poder volver a Kemet; en Mesopotamia busca la quietud, el descanso. Pero el temor vuelve a él cuando algunos viajeros le informan de haber visto a Uxa muy próxima a la capital del reino nazarí. Él sabe del acoso de los cristianos, de la caída de Alhama, de las desavenencias entre el nuevo sultán Alláh Muhammad, al que conocen con el nombre de Boabdil, y su tio el Zagal. La situación puede ser peligrosa para Uxa si los cristianos avanzan y sitian la ciudad. Los dioses no atienden súplicas ni las ofrendas harán cambiar sus decisiones, y Belit-Seri se entrega inconsolable a una letanía de lamentos por un futuro que naufraga. ¿Cómo seguir hacia delante? La ausencia de Uxa le hace sentirse incompleto; ha perdido la confianza en cualquier creación mágica, en la chispa divina, que le acerque la palabra de Uxa. Ningún conjuro hará hablar a su golem y tendrá que conformarse con el recuerdo de su imagen hasta que él deje de huir. No le faltará la ayuda y el poder del dios perfecto, Necher-Nefer.



Desde Iabet


Bajo un cielo azul, caminante como sombrajo de luna, me encuentro huido, una tristeza en construcción me abraza. Como hiedra que brota de una noche de olvido, no puedo recordar la felicidad perdida.

Alejandría, lejano horizonte, largo camino de un destino que, como el Nilo desgarra el desierto, desgarra mi alma el largo tiempo sin poder volver a Kemet y abrazar a la princesa UXA.

¿Es mi cuerpo o un golem? Yo no soy ese que veo en las aguas tranquilas de este lago donde la diosa-dragón Tiamet colmó de lágrimas y nacieron las fuentes del Tigris y el Éufrates. Un vendaval de arena oculta la vieja luna. Silentes pasos de brisa se desvanecen en la niebla.

¿Mirar hacia delante, mirar…? ¿Cómo? y, ¡si no existiera para mí el día siguiente!

El recuerdo de tu visión es un regalo del destino. Como la mirada de la Esfinge, es el símbolo del enigma de la existencia humana. Derrota cruel.

Todos los amores, a lo largo de la vida, les gusta quedarse con el sueño imposible.

Este valle de Mesopotamia aquieta mis pensamientos. No hay sombras en los montes. Ni temblor en las hojas de los árboles. El viento murió lejos, entre olivos de Al-Ándalus. Mi recuerdo es tu sonrisa. Lloro tu ausencia. Soy esclavo de un tiempo de flores de loto. No me canso de huir. La confusión me sumerge en el vacío, en la incapacidad de amar. Parece un viaje al fin de la realidad.

Espero que Eolo me haga entrega de un odre que contenga los vientos contrarios a mi destino.

Que la tierra de juncos del Alto Egipto, como la tierra de papiros, del Bajo Egipto de acojan con el amor, salud fuerza de Necher-Nefer, dios perfecto.

Belit-Seri

jueves, 9 de junio de 2011

Varado en sus pupilas acunó el deseo hasta dejarlo dormir. *

imagen: Wikipedia


Ella, inquieta, esquiva a veces, inatrapable, no necesitó beber del Caldero de la Sabiduría, para saber que en alguna parte del espacio, hay quien sigue iluminando el Eterno Retorno en el paso irreversible de la vida. Su memoria dialogó con el Tiempo abarcando elementos, rescatado el pasado con la denuncia apasionada de su Ideal. Fue Ptah, el Señor de La Verdad, quien le dijo que siguiera sus sueños mientras estuviera con vida, y esta se convirtió en la herencia que fecundó sus raíces, ascua prendida en la piel. Así era siempre Uxa, resistiéndose a colgar esos sueños en el ciprés del olvido, empeñada en descubrir en el nombre silenciado las claves de la Arcadia Feliz.

Recorrió un largo camino durante meses y años, días con tardes enmudecidas de luz, íntimos paisajes y frágiles horizontes en grávidas tierras, encuentros en el remanso de la soledad. Hubo también sombras que anidaron miedos con brotes de nostalgia, y un cúmulo de impedimentos que hizo vulnerable al Destino. Caminos secretos y extraños hacia una Verdad osada e inexorable de ausencias y presagios, cruel como el tiempo que recluye los sueños en el desván de la memoria.

Sí, ha pasado ya mucho tiempo y Uxa regresó a su origen, a la orilla de las Aguas Eternas, a la sombra de los Sicómoros, donde aprende del Loto Blanco su paciencia. Ahora el Nilo le recrimina su alejamiento, y empieza a sentir el vacio por la ausencia del peregrino que la acompañaba en la hermosa locura de una sinfonia de sueños compartidos. Y mientras escribe el último mensaje que ya no contiene palabras, va sintiendo acercarse la imagen de aquel que comenzó su camino en la Puerta de la Taberna en busca de la Sagrada Barca, Atho, príncipe de Jazaría.

Belit-Seri, escriba del Faraón, descansa en el silencio de la casa de Atón.


·* Último de los papiros encontrados en alguna parte de Creta, a los pies de la diosa MAATI, en una urna de cristal.

viernes, 27 de mayo de 2011

Nada es seguro para el hombre (Ovidio)




Súbitos e irresistibles se presentan los sueños imponiendo sus imágenes. La noche me deja a solas con ellos, en el intento fallido de personalizarlos cada vez que llega el alba. Un empeño que tiene mucho de esa ave rebelde que se negó a probar el fruto del Árbol del Paraíso. También mis sueños son premiados con la continuidad.

Hoy me he despertado vencida: no pude evadir lo irreal de esos sueños que, en el idioma del pasado, me seducían con arriesgadas fantasías rescatando asombros, retazos de recuerdos, y un temblor retenido con el nombre infinitamente buscado de aquel que se fue a dormir bajo los cedros de Orión. ¡Todo quimeras, ficciones, caprichos! A mí no me hace falta soñar para saber que cuando muere el amor, nace otro más jóven; sé de lo efímero que puede ser su fuego, sé que la luz hace el camino junto a la oscuridad de Seth, y sé del carácter voluble de ese sentimiento que, como las leyendas, se entrega al letargo del tiempo y la distancia.

Presiento en tus letras sombras y algo de miedo. Quizás se le apagó la luz al candil eterno que te llevaste a tu nueva vida, quizás olvidaste las palabras de Ovidio, confiando demasiado en tí. Aún recuerdo las tuyas cuando me dijiste que a las personas que habitan el pasado, prisioneras en el hechizo del recuerdo, sólo les queda el desahogo de vivir de los sueños, y me incitaste a buscar la verdad.

Ahora mientras escribo, la noche me coge desvelada: surgen como el ave Fénix, de las cenizas del olvido, imágenes con un lenguaje nuevo, de nostalgias, de recuerdos, de amaneceres. Pero, ¿cómo saber si todo lo que tú me dices es la Verdad? No quiero arriesgarme a la venganza de los dioses, y ser condenada de por vida a tejer el lastre de tus desolados sueños.

viernes, 8 de abril de 2011

Estaré ausente unas semanas; me espera el sur




Ausencia en todo veo:
tus ojos la reflejan.

Ausencia en todo escucho:
tu voz a tiempo suena.

Ausencia en todo aspiro:
tu aliento huele a hierba.

Ausencia en todo toco:
tu cuerpo se despuebla.

Ausencia en todo siento:
Ausencia, ausencia, ausencia.

de Miguel Hernández

domingo, 3 de abril de 2011

Es complicado tener fe


foto:20minutos

Pronto no quedarán aquí árboles ni frutos, tampoco tendremos trigo, dátiles ni miel. No habrá bosques y ni siquiera jardines como los que conocimos en un tiempo que parece ha dejado de existir. Entonces no había que esperar ningún paraiso prometido; la tierra que pisábamos guardaba un porvenir luminoso. Sí, Belit, es difícil ahora creer en el destino y más complicado es tener fe. ¡A quién debemos rogar para que la guerra sea corta, si no hay diálogo, y ningún regente sabe conjugar la paz!

Este aire enrarecido y furioso va más allá de las vecinas fronteras. La pérdida del equilibro provoca una cólera colectiva hasta hacer caer la historia de los pueblos. Me dices que el silencio destruye el paisaje; también los gritos y las voces, los ruidos de las armas, el trasiego de los ejércitos lo hace oscuro y desértico. Así ha quedado la ciudad hoy; los soldados regresaron, sus huellas dejan un surco profundo que tardará en desaparecer, casas y tiendas están de nuevo en sus manos. No, nada va devolver la mirada transparente a los niños, nada va consolar a esas madres que han perdido la esencia del vivir. Se van a necesitar unas mariposas muy fuertes, si queremos que sus alas sean capaces de arrastrar el caos que está agostando todas las siembras de este país.

Belit, no puedo predecir cual será el efecto de tanta hostilidad y falta de lucidez, pero no creo que encontrar La mesa de Salomón te lleve al conocimiento ni resuelva tus dudas; lo cierto es que el día del fin del mundo estará próximo cuando la encuentre.

Uxa