Morfeo
Nunca desistas de un sueño. Sólo trata de ver las señales que te llevan
a él.
Paulo Coelho
Belit, tus sueños me llaman y me piden que
soñemos juntos. Si lo hacemos, podremos controlar nuestro destino; poseéremos
la realidad. Son imágenes audaces, evocadoras de una poesía transparente que
une materia y espíritu. En lo más profundo de nuestros recuerdos está toda esa
armonía y sortilegio que solo nosotros somos capaces de percibir. Quizás
pensarás que esto tiene mucho de filosofía, pero no olvides que la magia y la
presencia de los planetas pueden hacer que nuestros sueños sean una realidad.
Todo dependerá de nuestras creencias, pues, ¿qué tienen tus escritos, además de
su lenguaje histórico, sino el hechizo de una mágica composición?.
Belit,
interpretas los sueños con tu visión de poeta. Para ti la verdad de
ellos está ligada a los astros y a la influencia que ejercen sobre los sueños.
En el pasado has estudiado en Caldas y
has consultado oráculos para su interpretación. Sabes que los sueños son
hijos de la Noche, cercanos a la Muerte; un conocimiento que te ha expuesto a
peligros. Sin embargo, nada te ha llevado cercano a la Verdad; no has
conseguido descifrar el significado de tu nombre. Tampoco todos los
conocimientos que has podido encontrar en Menfis someterán tus dudas. Aún
sigues entregado a una vida peregrina, abandonado a tus propias ensoñaciones,
sin perder la confianza en unos dioses desposeidos de toda consideración. Tu
empeño en volver a Egipto está lleno de riesgos; se sigue oyendo el grito de
los que sufren y la plaza Tahrir no ha cicatrizado sus heridas. No vayas,
Belit-Seri; no me encontrarás allí.
Vernos en París fue un sueño inasible, fuera
del tiempo, entre el albor de los cielos y la llegada de la noche. Vivimos una
aventura con el presente evocador y nostálgico y lo eterno que el destino nos
promete. Nuestra fuerza estaba en el lenguaje silente de la memoria y los
olvidos. Sin embargo, Belit, la realidad ofrece una composición que se
distancia de lo que hemos soñado, y ni toda la creencia en los astros, ni las
más costosas ofrendas a los dioses parece evitar que el paraiso esté aún
demasiado lejos. Quizás es el precio que debemos pagar irremediablemente.
2 comentarios:
Una imagen y un texto preciosos, gracias.
Los sueños son las vivencias en estado cercano a la muerte. El cuerpo se encuentra aparentemente muerto pero el sueño persiste más allá de la recuperación de la vida.
Se hace tan real que se continúa viviendo y soñando eternamente.
Pilar, has escrito un texto tan sugestivo como bello.
Un fuerte abrazo, querida Pilar.
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