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jueves, 4 de septiembre de 2008

Más allá de los Pirineos


Hay un sortilegio especial en tus palabras, Belit-Seri, están vinculadas al fuego mágico de la vida, pero que implacable es el destino con nosotros cuando sólo nos deja soñar sueños que disfrazan lo verdadero. Me siento frágil para retener la memoria y todos los poemas de aquellos días que acompañaron nuestra intimidad. Tal vez debíeramos habernos quedado allí para siempre, pero mi deseo era seguir detrás de quien me roba esos sueños, aquel que decidió entregar su vida al servicio de lo más alto de su país. Por eso mi deseo era partir a pesar de que cuanto más larga es la distancia, más duele lo que dejé olvidado, y de los inconvenientes que este olvido me traerá más tarde. La realidad es que siempre quiero abarcar mucho, y son las prisas de los últimos momentos las culpables de mi perezosa memoria. Estas ganas de salir –que se están haciendo cada vez más exigentes- se sienten manipuladas por el largo viaje y las perspectivas de un presente que conserva todavía la palabra jóven e impaciente por imponer sus condiciones.

Belit, yo ya no soy aquella que dejaste cerca del Nilo, seducida por el encanto de sus aguas. ¡Todo está cambiando, qué extraños y asombrosos tiempos me están hacíendo vivir nuestros dioses! Ya no hay fronteras herméticas, pero sí siguen las guerras; existen ejércitos con enormes bestias de hierro que escupen lenguas de fuego, y pájaros asesinos que vuelan altos y gritan hasta ensordecer. Pero no temas, sigo dialogando con la vida hasta recuperar la esperanza.

La verdad es que ahora estoy en camino hacia esa nueva dimensión que llaman vacaciones. Esta palabra es una viajera compulsiva, con un lenguaje peregrino que se adapta a cualquier aventura, aunque quizás tenga más de anárquica de lo que parece estar establecido con lugares y nombres de tradición. Hoy lo que priva son tierras exóticas y lejanas, entregadas a modernos conquistadores que viajan con muchos caballos de potencia.

Para mí recorrer estos kilómetros es ya una forma de rutina que sí tiene memoria de otras etapas anotadas, y que engarzan aquellas imágenes con lo que ofrece el paisaje, las vivencias y la sugestión. Así que después de dejar esas tierras bajas que me acogian, son los valles y doradas colinas francesas donde encuentro esa magia equilibrada entre la Historia, que deja huellas indelebles en la tierra, y su adhesión a los tiempos presentes con imágenes de luz, sensaciones y calidez: terrenos de cultivo y en descanso, viñedos, espigas secas, campos de girasoles, arbustos y amapolas, que compiten por ser modelos de inspiración para el artista. Pequeños espacios donde el tiempo duerme, rincones gratos para un descanso espiritual, "aires de repos" para la fatiga acumulada que termina por desvanecerse en noches de sutileza cálida, y el sabor de un buen vino que lleva el nombre de su origen. Son estampas para mi álbum de viajes.

Demasiado breve se me ha hecho hasta ahora el camino. Un paso más y dejo de nuevo huellas en el suelo donde me esperan el lenguaje y todo lo que me hace ser yo. Los Pirineos –principio o meta impuesta- no son los que me reciben sino una lluvia débil y aturdida que pronto desaparecerá. El aire húmedo y el marrón de las piedras pintan el verde de las montañas con un carácter serio. La carretera se insinúa accesible y ágil evocando antiguos trazados. Los pueblos, altos y lejanos, motean el horizonte de sorpresas; señas de identidad que ayudan a recuperar el paisaje, la tierra. Montañas, sierras, verde y cobre en el campo, un árbol, una casita blanca, una pequeña nube, un perro, un labrador que trabaja la vid, ... impresiones, ritmos, acentos, raíces. Belit, ¿no es todo esto también un aliciente para seguir creyendo en la poesia?

No, no he perdido el amor, Belit-Seri. Es ese amor a la tierra, al aire, a los colores, al paisaje, incluso a la lluvia, la energía que necesito para seguir buscando el nombre del Cazador de Sueños. Pero ahora tengo que continuar: Castilla, La Mancha, Andalucía, me esperan. Mañana sabrás más de mí. El viaje ha sido largo y la noche se hace compañera en el camino. En la oscuridad grávida de sonidos, son los olivos guerreros uniformados que vigilan mi soñar.

Uxa

1 comentario:

azpeitia dijo...

¡Que belleza!....es muy hermoso tu post....Para poder biem mi poesía del francés al español o al inglés, entra en -El Traductor El Mundo-....copias y pegas y tendrás una traducción bastante buena...un beso desde azpeitia